El Corpus Christi de Camuñas (Toledo), motivo del cupón del 31 de mayo

  • Boletín: Nº 7. JUNIO 2018

    Temática: ONCE de cerca Presentación cupón Corpus Christi de Camuñas (Toledo)

    La ONCE dedicó el cupón del pasado 31 de mayo al Corpus Christi de Camuñas (Toledo). De esta manera, cinco millones y medio de cupones difundieron por toda España esta tradición, declarada de Interés Turístico Nacional.

    Unos días antes del sorteo, Carlos Javier Hernández, delegado territorial de la ONCE en Castilla-La Mancha, presentó este cupón, acompañado por  Álvaro Gutiérrez, presidente de la Diputación de Toledo, y Mª del Carmen Cano, alcaldesa del Ayuntamiento de Camuñas.

    Presentación del cupón dedicado al Corpus Christi

    El Corpus Christi de Camuñas representa la confrontación entre el bien y el mal, en la fiesta de Pecados y Danzantes, que podría remontarse a los siglos XVI y XVII, época en la que estas danzas se convierten en Auto Sacramental.  

    Interviene dos grupos: los ‘Pecados’, ataviados con ricos atuendos, larga vara, y una horrible careta, que representan lo mundano y maligno, los pecados y defectos del hombre, y utilizan gritos y alaridos, junto a la pólvora y el ruido de las varas. Por su parte, los ‘Danzantes’ representan las virtudes y el bien, portan careta muy nariguda, son alegres y utilizan la música en su representación.

    Tras acabar la misa, comienza la procesión en la que los Pecados lanzan una ofensiva contra el bien. Un disparo anuncia la llegada de ‘La Pecadilla’, que quiere engañar a los Danzantes; tras ella, el ‘Pecado Mayor’, que simboliza al demonio. Tras ellos, el resto de los que simbolizan lo malo del mundo. Entra en escena ‘El Correa’, que acaba la batalla, y los Pecados caen.

    Los ‘Danzantes’ tejen el cordón, una danza en la que las filas están encabezadas por la Prudencia, a la fila izquierda, y el cordel, a la derecha que representa la Justicia. También participa el ‘Judío Mayor’ (que representa la ceguera de la fe), el ‘Capitán’ (la caridad). La esperanza la simboliza el ‘Alcalde’;  la templanza el ‘Tambor’, y la ‘Porra’, la fortaleza. En el centro de la formación,  la ‘Madama’ (simboliza la Gracia), que recorre las dos filas de danzantes, y los toma tras ella para formar una larga columna.