El Centro de Excursionistas de Albacete y la ONCE se vuelven a unir para promover el senderismo inclusivo
Un total de 33 senderistas, muchos de ellos con discapacidad visual, participaron en la III Jornada Senderista Inclusiva organizada por el Centro de Excursionistas de Albacete y la ONCE. Un día en el que las barras direccionales volvieron a ser las protagonistas para que todos pudieran disfrutar del paisaje y senderos de La Manchuela.
Una ruta de aproximadamente 13,5 kilómetros que se inició en Alborea a las 9 de la mañana y finalizó Villatoya. El recorrido contaba con una ascensión de unos 80 metros y un descenso de 325 metros, lo que se tradujo en colaboración y compañerismo para disfrutar de los contrastes paisajísticos de la comarca entre los que destacaban las extensiones de viñedos y llanuras manchegas que se alternan con los valles de los ríos Júcar y Cabriel.
La ruta, que comenzó con una pequeña lluvia, destacó por el trabajo en equipo y el descubrimiento de la arquitectura de la provincia, como el paso por el puente de estilo romano del municipio de Alborea, que formaba parte de la antigua calzada romana que unía Sagunto con Andalucía, pasando por Requena, Chinchilla y Alcaraz, y por el que los participantes pasaron por debajo de sus 7 ojos. Además, en los últimos 5 kilómetros de la ruta, algunos de los participantes que habían estado guiando se pusieron en la piel de sus compañeros y se pusieron los antifaces para finalizar la ruta a ciegas.
Una experiencia que ya se consolida como una cita anual y a la que cada vez se apuntan más senderistas con y sin discapacidad visual.