El Museo de la Semana Santa de Hellín organiza una exposición para ser tocada, olida, oída e incluso saboreada
Una exposición dirigida a las personas con discapacidad visual
El pasado 15 de junio el Museo de la Semana Santa (MUSS) de Hellín recibió la visita de un grupo de 35 personas ciegas y con discapacidad visual de la región de Albacete. Se trataba de la primera vez que este museo realizaba este tipo de visita, por lo que fue una ocasión muy especial para los miembros del MUSS.
El museo preparó un recorrido que fue adaptado con el fin de facilitar la comprensión y la apreciación de cada detalle del museo, haciendo den centro un museo accesible.
Como no podía ser de otra manera se incluyó una exhibición de toques de tambor de la mano de un tamborilero experto que también les hizo una explicación de los distintos elementos que lo forman, así como hacer sentir a los visitantes en sus propias carnes la impresión de colgarse un tambor. Los participantes también pudieron experimentar las sensaciones de los costaleros, en concreto de los del Paso Gordo, portando su grupo infantil. Ambas actividades fueron posibles gracias a la generosidad de la Asociación de Peñas de tamborileros y la Hermandad de la Oración del Huerto.
La adaptación del museo
Para Iris Alemán, directora de la ONCE en Albacete, “fue una gran experiencia que, sin duda, hará que vivamos la Semana Santa de otra manera”. Para Pablo Cánovas esta experiencia fue un éxito y un auténtico ejemplo de inclusión que aseguró que les hizo aprender muchísimo, pues concluía que “hacer que los museos sean más accesibles, promueve la inclusión; y brinda la oportunidad a un público más amplio de aprender sobre nuestro pasado y presente, y enriquecer sus vidas”.