Acaricia un verso nos vuelve a llevar a sentir el teatro a través del tacto y el oído
Boletín noticias ONCE Castilla-La Mancha Nº 85 Septiembre 2026
Otro año más, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro nos emociona a través de otros sentidos con Acaricia un verso, un encuentro que ya se ha convertido en tradición en este Festival y en el que han participado unas 300 personas, entre las que se incluían varias personas de la ONCE en Castilla-La Mancha.
María Adánez ha vuelto a ser la maestra de ceremonias en un acto en el que han participado también Irene Pardo, directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro; Carolina Rubio y Pablo Béjar, miembros del elenco de ‘La dama boba’; la cantaora AnaMar; y el guitarrista El Niño de las Cuevas; además de representantes de la ONCE.
“Acaricia un verso es una manera de convertir las palabras en otra cosa, disfrutar de una de las maneras menos habituales, pero más hermosa, a través de la yema de los dedos”, Irene Pardo, directora del Festival. Con estas palabras comenzaba esta experiencia a la que cada vez más se acerca más gente para sentir el teatro a través del oído y el tacto.
En esta edición tocó la representación de ‘La dama boba’, la comedia que Lope de Vega escribió a comienzos del siglo XVII y en la que Finea, una joven a la que todos creen incapaz nos habla sobre el aprendizaje, el acceso al conocimiento y la transformación personal.
Así pues, esta edición de Acaricia un verso permitió de nuevo a los asistentes subir al escenario a tocar cada detalle sobre él: vestuario, atrezo, instrumentos… para poder disfrutar de la obra. Además, muchos fueron los que se animaron a ponerse el antifaz y sentir esta experiencia en la piel de una persona ciega, lo que, en palabras de María del Castillo, una de las participantes de ONCE y quien leyó en braille más adelante, decía que “me gusta muchísimo porque veo que otras personas se ponen en mi lugar y aprenden sobre las dificultades que nos encontramos en nuestro día”.
Tras la representación, se pasó a la lectura de los versos en braille por parte de los miembros de la ONCE en Castilla-La Mancha. “Lo que más me emociona de este encuentro es cuando leen los versos. El braille me parece mágico, que con sus dedos puedan estar leyendo a Lope de Vega… es lo que más me emociona”, contaba María Adánez.
Y como es tradicional, esta experiencia finalizó con la posibilidad de escribir en braille, dejando un pedacito de braille en todas las personas que se acercaron a vivir el teatro sin ver.
Puedes ver un resumen de la experiencia aquí