Un grupo de ONCE Toledo participan en la experiencia inmersiva “Con el oído de un búho”
La Diputación de Toledo presentó la experiencia inmersiva “Con el oído de un búho”, una innovadora propuesta de inmersión acústica del divulgador Carlos Hita que permitió al público descubrir la riqueza natural de la provincia.
La presentación de la actividad estuvo a cargo de Marina García, diputada de Medio Ambiente; Carlos Javier Hernández, delegado de la ONCE en Castilla-La Mancha; y Carlos de Hita, como autor de la captura de los sonidos y del montaje del espectáculo sonoro, considerado el mayor experto español en este tema.
"Con el oído de un búho" implica sumergirse en la escucha activa y detallada del entorno, captando la "ornitofonía" el relato sonoro de la naturaleza. A través de una escucha inmersiva, se perciben matices, frecuencias y distancias, similar a cómo los búhos usan sus oídos asimétricos para mapear su entorno en 3D y localizar presas en total oscuridad.
Esta experiencia contó con dos pases en el Patio del Palacio Provincial, uno de ellos, al que asistieron un total de 30 personas ciegas y con discapacidad visual de la ONCE en Toledo. Fue una actividad que combinó la divulgación ambiental, sensibilidad y accesibilidad ya que permitió sentir la naturaleza a través de otros sentidos, en palabras de Carlos Javier, “la naturaleza se percibe especialmente a través de los sonidos, los aromas y las sensaciones, esta experiencia ha sido un regalo”. Además, la ONCE ha colaborado en esta actividad ofreciendo antifaces a los asistentes sin discapacidad que quisieran “ponerse en la piel de las personas ciegas para dejarse llevar por los sonidos del paisaje”.
Para Carlos Hita fue una ocasión para descubrir los paisajes y los detalles de nuestra naturaleza a través del sonido, que posee una enorme capacidad evocadora y narrativa. “Los búhos viven en la oscuridad y, cuando la vista no sirve de nada, el oído lo cuenta todo”, destacaba el autor la importancia de sentir esta experiencia a través del oído.
A lo largo de la actividad, los asistentes realizaron un recorrido sonoro, viajando por los distintos enclaves de la provincia, pasando por los sonidos de las dehesas, del bosque Mediterráneo, de los humedales, las riberas del Río o los más cercanos a las zonas urbanas y, de este modo, realizar un “viaje sin salir prácticamente de la ciudad”, concluía Carlos Javier.
Una demostración de que hacer actividades accesibles e inclusivas son posibles y que también se puede viajar con otros sentidos.